
La Guardia Civil detuvo a seis rumanos que utilizaban éste método para defraudar en la red, que consiste en mandar SMS repetidamente solicitando los datos bancarios para después comprar con ellos.
Es la primera vez que se da un caso de éste tipo en España y se calcula que el número de afectados ronda la treintena de personas, aunque podría ascender a mil.
Uno de los detenidos se aprovechó de sus conocimientos informáticos y suplantó la identidad de una operadora de telefonía móvil, enviando unos 100.000 SMS solicitando los datos bancarios del usuario.
Una vez que disponían de los datos los estafadores podían suplantar la identidad de los estafados y comprar por Internet.
